Microturbinas utilizadas en radiocontrol

El modo en que los aviones de radiocontrol funcionan ha ido cambiando a lo largo de los ultimos diez años sobre todo, donde nos encontramos con los principales avances en cuanto a propulsion se refiere.

Anteriormente a la decada de los noventa, los aficionados utilizaban jets propulsados con un dispositivo llamado Ducted Fan (helice) que consistia en un basico motor a piston conectado a una helice de pequeas dimensiones que contenia varias aspas. Sin embargo, estos motores no tenian mucha potencia; con suerte y en condiciones favorables, podian llegar a las treinta mil revoluciones por minuto, y su capacidad de empuje no llegaba a los seis kilos de resistencia.

Es en 1990 cuando aparece la primera turbina desarrollada expresamente para aeromodelismo, llamada JPX. En principio, solo utilizaba gas propano como combustible, y sus rodamientos tenian que ser lubricados aparte con un aceite especial para turbinas, lo que hacia mas complicado su uso. Su desarrollo propicio que a mediados de los noventa apareciera un modelo mucho mas conseguido, pasando de tener una fuerza de empuje de cinco kilos a lograr hasta los catorce. Gracias a los adelantos tecnologicos, estas turbinas han llegado a tener gran potencia en el momento actual, donde llegan a alcanzar los veintiocho kilos de empuje.

Actualmente, casi todas las turbinas que se utilizan para aeromodelizaje utilizan el combustible y el lubricante de la misma familia, por lo que no necesitan compartimentos separados. Esto hace su utilizacion y reparacion mucho mas sencilla y economica. Ademas, incluyen un motor electrico para que el arranque se realice automaticamente. Hay muchas marcas y modelos en el mercado, pero las principales son la anteriormente mencionada (y legendaria) JPX y la que últimamente le está ganando terreno, llamada JetCat, por su gran variedad de turbinas. Les sigue AMT, que también tiene gran cantidad de modelos con distintas potencias de empuje.

En la actualidad hay varias empresas que fabrican turbinas ecológicas, ya que la concienciación sobre el problema ambiental ha calado hondo en este tipo de empresas. Además de tener un alto rendimiento, poseen la ventaja de que pueden ser multicombustible (gas natural, propano, combustibles líquidos y biogas, entre otros), y tienen un bay-pass de recuperación térmica. También tienen un alternador de imán permanente de único eje y que no requiere de motor de arranque. Su nivel sonoro es bastante bajo, por lo que es mucho menos molesto, y está aislada de vibraciones. Una de las principales ventajas es su bajo coste de mantenimiento y su elevada vida útil, gran resistencia y durabilidad. De todas formas, la mayoría de motores radiocontrol que utilizan microturbinas, usan combustible de queroseno, similar al que utilizan los aviones comerciales solo que mucho más refinado (teniendo una apariencia transparente) y con añadido de aceite para una mayor lubricación.

Las microturbinas se utilizan en el mundo del radiocontrol sobre todo para el aeromodelismo, siguiendo el mismo funcionamiento que los aviones rc a escala real. Lo que les caracteriza es que no se pueden arrancar por sí solas, necesitan ser manejadas a un cierto número de revoluciones por minuto para que el motor funcione correctamente; en el aeromodelismo se sitúa en una media de veinte mil revoluciones por minuto, aunque el motor en ralentí puede alcanzar entre treinta y cuarenta mil.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.